filosofía y conjuntivitis
2010 May 13
Tengo la triste hipótesis, meramente intuitiva, de que el discurso filosófico, las charlas sobre filosofía, sobretodo los filósofos hablando, además de darme conjuntivitis, pueden llegar a causarme amigdalitis. De llegar a ser cierta, como lo viene argumentando con carácter un dolor de garganta agudo que no me deja pasar saliva, la buena noticia sería que con un buen ungüento para los ojos, una cirugía ambulatoria y unos días de sólo helado y sopas frías me dejarían listo para volver a clase.
Pero quién iba a pensarlo, lo de la amigdalitis se veía venir, tiene sentido, pero… cómo imaginárselo, lejos de toda lógica: me dió diarrea.


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